lunes, 28 de agosto de 2017

Accidentes y el modo de conducirse en ellos

La pregunta que le hice a Eduardo al final de la proyección, y que me hacía a mi mismo, era, un poco pensando en el subtítulo: “la continuidad de la memoria”, cómo se hace presente a lo largo de la película la mirada, los ojos de los retratados, y que no son miradas esquivas sino que miran de frente a la cámara, miradas que nos interpelan, que nos dicen, que vas a hacer vos con lo que estás viendo.



Desde la niña que al principio levanta la mano para preguntarle a la guía de una casa histórica algo y no le dan bola, y con curiosidad gira la cabeza y mirando a la cámara le pregunta a quien la sostiene si tiene algo que ver con la casa, creo que pregunta “vos sos familiar o algo?”, el camarógrafo responde “ no, yo solo estoy filmando”. 
Y en esa pregunta, y en esa respuesta, estamos nosotros en una doble pregunta, la niña le pregunta al camarógrafo pero en la proyección esa pregunta se vuelve hacia nosotros los espectadores. Cómo hacer para que eso continúe en la memoria? Para que persista? Cuantas cosas quedarán divagando en nuestra cabeza y que en algún momento vuelva a aparecer? Cómo hacer para que eso no se nos cuele en la memoria? Digo, la película habla sobre la relación de padres e hijos, como dar cuenta de eso, y como hacer para que esa niña que nos mira no se filtre, no aparezca? Y en todo caso, no nos habla también de la relación padres e hijos?
Los ojos de la niña, del padre desde las fotos, la madre cuando nos cuenta sobre sus discos favoritos, los ojos del búho, los ojos de las coristas que cantan una canción a punto de extinguirse. 



Cuando comenzó la película pensé que las intervenciones de Eduardo como un personaje mas, traía la historia a la contemporaneidad, generando guiños con el espectador, complicidades, pero con el correr de los minutos, pensé que no, que no hay autoconciencia en  el relato sino un encadenamiento en el cual dentro del duelo o despedida que está realizando no es fácil tomar distancia, adoptar una postura, hacer que nos vean de tal o cual manera, y eso es porque es un momento de vulnerabilidad en el cual podemos generar en los demás tanto risa, deseo o llanto.




“si hay relámpagos seré tu escudo/ y te protegeré/ 
si por el bosque nos persigue un oso/ luchare contra él” canta Antolin en Scoutismo para muchachos, y el papá de Eduardo será en su grupo Scout “Oso Sabio”, el oso como figura de sabiduría y temor. 


Eduardo juega al final con una miniatura de porcelana de un oso llavero rengo, intenta levantarlo ponerlo en pie y se cae. Así funciona la memoria, algo que se nos escapa, pero que a la vez persiste, en nuestras manos en nuestros ojos, o en una canción ya sea de Sinatra, Carlitos Balá o de Antolín.


PD Texto escrito a partir de la proyección de Crespo, la continuidad de la memoria de Eduardo Crespo al cierre de la muestra 71% de agua de artistas entrerrianos en el Museo Rosa Galisteo de Santa Fe curada por Julia Acosta, Francisco Vásquez y Lucas Mercado. Mayo/Agosto 2017

martes, 25 de abril de 2017

El día perfecto de la tierra será el último de todos

“El día perfecto de la tierra será el último de todos”,  es una frase de Carl Sagan en la serie televisiva Cosmos retomada como título de un poema del autor entrerriano Manuel Podestá.La voz del poeta nos cuenta que, tras una discusión con su novia, comienzan a resonar en su cabeza historias sobre el sol, la luna, las estrellas y el paso del tiempo, un tiempo extraño que sólo puede medirse de a millones, pero que para la historia general del cosmos son sólo segundos.La vuelta triste al hogar pateando latas de cerveza,algo súper pequeño casi imperceptible, nos abre un mundo, un universo infinito de pensamientos.



¿Es posible un cosmos litoraleño? ¿Un territorio, un fragmento, una totalidad? ¿De qué estaría compuesto? Y de ser así ¿Cómo se manifiesta, cómo se vuelve visible?



Palabras como orden, descubrimiento, origen,  naturaleza, caos, tecnología, superposición, residuo, se hacen presentes y comienzan a friccionar en la obra de este conjunto de artistas de la región Chaco / Corrientes / Entre Ríos / Santa Fe.

Marco Bainella explora a través de mapas, seres ficcionales llamados “erosionadores” que habitan debajo de la tierra en un universo alternativo, que tiene como punto de encuentro los baches y fracturas que se presentan en el trazado urbano.

Gabriel Benedetti construye módulos plegables que se van encadenando unos con otros en la pared y parasitan el espacio de la sala; son formas simples de cuadrados y triángulos que aparecen como metáforas del transcurrir.

Laura Benech indaga en narrativas ocultas y la alteración de capas de códigos. Através de la manipulación de imágenes, pone en evidencia, desarma, juega y cuestiona el enfoque tecno-cientificista que se intenta imponer en la naturaleza, como algo manipulable y patentable.


Del desplazamiento de un objeto que deja una marca, una huella sobre una superficie,hace Cesar Núñez su obra. Un territorio vacío que se va poblando, llenando de líneas y planos monocromos que fuerzan la vista, haciendo aparecer las fracturas, pliegues y quiebres de un paisaje posible.


Alejandro Fangi, desde materiales reciclados a modo de estructuras móviles, construye objetos tridimensionales, envolventes, recorribles, penetrables. Refugios hechos de transparencia,  fragilidad y movimiento.
Bruno Del Giudice desde la pintura, explora el mundo de las marcas de imitación, de los objetos de consumo, desgastados, las zapatillas Nike, Naik, Niqués, Naiquis, Neix, y sus infinitas variables. Descartes de lonas de locales abandonados, y ofertas de temporadas pasadas que cíclicamente vuelven al presente.



En Maia Navas, desde el audiovisual y la fotografía, se conjuga lo que se dice, lo que se ve, lo que se escucha, lo que se nos muestra en una atmósfera de extrañamiento. Un lugar, una casa, un cuerpo, sus afectaciones y sus correspondencias.

----Museo Municipal de Artes Visuales “Sor Josefa Díaz y Clucellas” “El día perfecto de la tierra será el último de todos”, una muestra con curaduría de Lucas Mercado que reúne obras de Marco Bainella (Paraná), Laura Benech (Santa Fe), Gabriel Benedetti (Gualeguay), Bruno Del Giudice (Resistencia), Alejandro Fangi (Chajarí), Maia Navas (Corrientes) y César Núñez (Santa Fe) junto a un poema de Manuel Podestá. 

lunes, 10 de abril de 2017

No se fué, tampoco se quedó


El finde conversábamos con dos amigos, estaban con ganas de hacer un viaje, y hablábamos en que si habría alguna diferencia entre decidir irse o decidir no quedarse, la verdad no se.

Cuando a los 11 años te enamorás por primera vez de una chica que vive a mas de 15 cuadras de tu casa pensás que vive en otro planeta, que no la vas a volver nunca más, que como vas a hacer para verla. 
Luego con el paso del tiempo, no era como parecía, el patio de la escuela que te parecía enorme ya no lo es tanto, el pasillo larguisimo al que daba su casa es mucho mas corto de lo que es, esconderse en los roperos enormes en lo que ya no cabemos.

Leo en el libro Ojos Brujos de Martín Kohan


Están las amigas y amigos que por algún motivo se fueron, y están los que por flojera se fueron quedando, o porque algo, una voz, de adentro o de afuera, les dijo "quedate".



Y la posibilidad qe nos da una canción, de irnos o quedarnos en cualquier momento " un amor imposible que me dio / ganas de morirme o vivir mas / un recuerdo de verme caminar /mientras la luna abrazaba un alo /
que raro que no me pasa mas". 









miércoles, 22 de febrero de 2017

Aguas abiertas

Una vez de visita hace unos años en la casa de mi amigo Fede encontré en su mesa de luz un libro de Murakami llamado De que hablo cuando hablo de correr, yo esperé a que se fuera y lo agarré para chusmearlo, me daba verguenza, como estoy gordis que dijera que hace este loco agarrando justo ese libro, bah siempre nos matamos de risa de mi dieta porteña ( patynesas y coca cola) pero bueh jjj. Mi amigo salía a correr todos los días un rato, todavía no se había puesto de moda como ahora el running ( pero creo que ahora al running lo esta reemplazando el crosffit o algo asi). Luego de callado me lo compre y estaba muy bueno, hablaba sobre la respiración, sobre los corredores "de fondo", sobre como fué ganando kilometros, etc. es más, un fragmento lo leíamos en el Pariente taller, leiamos ese fragmento, otro de Thoreau, y otro de Whitman. una hermosa combinación.
Luego me lo baje en pdf y se lo terminé vendiendo a mi amiga Carla. 






Paso el tiempo, o en paralelo cada tanto aparecen esas imágenes de hazañas de corredores que sus compañeros los llevan en andas a cruzar la meta, hay una de Jim Peters, todo debilucho, que se cae y se levanta, y se te hace un nudo en el estomago. 




O de la mujer que corría entre hombres en Boston y qe se anotó solo con sus iniciales, aparece un botonazo a querer sacarla, y el novio de la chica que era grandoton lo saca a los hombrazos.



Yo a todo esto sigo sin correr una cuadra, soy de los que salen a caminar y esperan a alguna cuadra donde no hay nadie a trotar un poco. Mi amigo Rodrigo, que estaba con sobre peso también hacia lo mismo. 
La Hernandarias-Paraná es la maratón de aguas abiertas más larga del mundo, pero dejo de hacerse por falta de presupuesto.

Me acuerdo de la vez que en una Hernandarias-Paraná los dos nadadores llegaron juntos, no se si era Diego Degano, Christof Wandrafsch, Atila Molnar, se dieron la mano y cruzaron la meta., fue conmovedor, a mi me daba el agua hasta la cintura, estaba todo el mundo sudado y el barro de abajo un poco me daba asco, pero la imagen prevaleció a esa sensación.

El año pasado mi amigo Lisandro que siempre me regala libros piolas, me regalo uno de Echenoz de cuentos, cuentos breves muy raros, que los leí de un tirón pero me quedó el nombre del autor dando vueltas.



Así a los pocos meses estando de viaje y con los juegos olímpicos en los canales, estaba justo la maratón, yo estaba haciendo tiempo donde me hospedaba y no quería salir a la calle así que me compre unas empanadas una lata y me colgué. Bonadeo hablaba al pedo pero le pone pasión, y conto de un tal Emil Zatopek, ok ok, pero de pronto tiró este libro Correr y me acorde de su autor.





El lunes volví a la biblioteca y no tenía ni idea que sacar. Justo estaba Manuel decíamos que hay tanto que no sabemos por donde arrancar, la mesa de novedades no me convencía así que me fui a los anaqueles a la letra E y me lo traje.


jueves, 16 de febrero de 2017

Dibujar


Pensaba que cuando uno se pone a dibujar lo hace en busca de preguntas y en busca de respuestas, se me podrá decir que en el cocinar, el bañarse, o el inflar una bicicleta estaría también presente la búsqueda de preguntas y de respuestas, pero creo que en el dibujo esa pregunta o esa respuesta se nos puede presentar de manera casi inmediata.
En desplazar un objeto sobre una superficie y que en ese movimiento se genere un trazo una línea, por torpe o breve que sea, hay algo que se vuelve visible primero para quien lo realiza.
En ese encuentro, del objeto sobre la superficie, algo, aunque sea súper pequeñito sucede.
Y luego lo ven los demás, la persona que amas, odias o que no te pasa nada, la que estaba por casualidad o porque le interesa lo que haces o porque estaba matando el tiempo por ahí.
Y a veces a ese que estaba durante o después de que vos dibujaras le dio ganas de hacerse preguntas o ir en busca de respuestas y siente que ese trazo que hiciste puede ser un buen lugar para comenzar su búsqueda.
Su búsqueda lo puede llevar al orden o al caos, pero probablemente se sienta motivado a tomar un objeto y desplazarlo sobre una superficie y hacerse cargo del legado imborrable que le delegaste.

Bueno, entonces se produjo algo maravilloso a escala humana, de uno a uno, y así por suerte seguirá sucediendo confío, por mucho tiempo, con el dibujo.

* Texto para Una línea infinita de Victoria Ruíz Díaz 

miércoles, 21 de septiembre de 2016

El anfitrión



El anfitrión puso dos vueltas de llave a la puerta y dio por concluida su tarea.
La visita no se extendió demasiado, a eso de las doce ya no quedaba nadie en la casa, él solo de espaldas a la sala, con las llaves en la mano.
Se dijo que los platos y cubiertos los lavaría al día siguiente, y fue apagando las luces de las habitaciones, una por una, a medida que se alejaba de la puerta.
Apagó la luz del frente, luego la del salón, la de la cocina, la del patio y del cuarto de lavado, siguió con la de los pasillos y la de los dos dormitorios.
El suyo estaba en un orden particular, una lógica difícil de descifrar para un extraño.
El otro dormitorio, pertenecía a sus objetos y cosas del pasado, nunca entraba, pero cada día entreabría la puerta, estiraba el brazo y prendía las luces por si acaso.
Una a una, toda la casa a oscura, salvo la luz del baño.
Entró, se desvistió y puso toda su ropa sobre el inodoro. Parecía que iba a usar la misma ropa al día siguiente, en realidad, daba la sensación que no hubiese otra ropa en la casa que la que usaría al día siguiente.
El baño fue de lo más normal, jabón, champú, crema de enjuague, agua tibia tirando a caliente.
Cerró la canilla.

El anfitrión escuchaba todas las mañana el mismo programa de radio, en el cual, con preguntas sencillas, intentaban amenizar la mañana de sus oyentes.
Las preguntas eran del tipo: “¿Qué harías por amor?” “¿Porque la gente te crítica?” “¿Qué haces metódicamente y de manera obsesiva?” y cosas así. Entre los llamados se sorteaban después, descuentos en productos para el hogar, entradas para el cine, etc.
El anfitrión nunca había llamado a la radio, tenía vergüenza, pensaba que sus respuestas serían ridículas, y que a nadie le importaría.

Cerró la canilla, y se agachó, puso sus manos sobre sus rodillas y comenzó a sacudir su cabeza escuchando como las gotitas del pelo golpeaban contra la cortina de la ducha, luego agarró la toalla y se secó el cuello, siguió por el pecho, la espalda. Luego sacó un pie de la bañera y en el aire se lo secó, lo apoyó en el piso, e hizo lo mismo con el otro pie.
Terminó secándose la entrepierna.
Ya desnudo y seco, abrió la ventanilla del baño para que pudiera salir el vapor y se colara la claridad de la noche. 
Por último recogió la ropa, apagó la luz y se quedó parado, de espaldas a la puerta, esperando el timbre que sonaría en la mañana siguiente.

*texto escrito para Esto de Ana Won en Un Club. Tucumán. Agosto 2016

domingo, 18 de septiembre de 2016

Un triángulo mitad de luz, mitad de sombra, se forma con una escoba, el piso, y la pared


La primera vez que leí un poema pensando que estaba leyendo un poema fue con un poema de Kiwi, lo había leido en una revista universitaria de la Unl que me habían regalado en el año 2mil por haber participado de la Bienal. Todo era nuevo, y leer los versos de un hombre que vivía en Alto Verde fué revelador. Para mi Alto verde, lugar que no conozco era una cosa tipo mitológica, era un fragmento de una canción de Carneviva, el "magnifico altoverde, al andar de la canoa, manteniamos el equilibrio". Aquella revista no tenía foto del autor, lo que le daba un misterio mayor, y la guarde por mucho tiempo, yo que creo que todo lo que hice lo hice en base a acumulación, la guarde por esos poemas de Kiwi. Con el tiempo, ordenando biblioteca y archivos, la tiré, se humedeció, o desapareció. Bueno ahora salió un libro que recopila su obra, y ya no tengo, 16 años después, la revista universitaria por aquí, y leo y busco un fragmento que había quedado grabado en mi memoria de una escoba apoyada en una pared y de las moscas y veo que no hay ninguna escoba apoyada en una pared ni las moscas, y no me lo lamento, porque es muy probable que me lo haya inventado, y esta bueno también que haya cosas que nos vuelvan inventores sin darnos cuenta y algún día aparecerá esa escoba que proyecta un angulo en la pared y el piso de 90º, una escoba vieja y unas moscas que le dan vuelta.

Otros bichos

Llegó interesado en no sé
qué importa.
Me dejó las pulgas
que fui cazando
a medida que trepaban por
mis piernas.

Una por una.
No lo sabe. Me conforta
el haberte sido útil en algo.
  

miércoles, 30 de marzo de 2016

Arrancar con 50 salames como para probar



Sí lo de la tapa es la foto de un salame, porque el protagonista es un diseñador gráfico desencantado de la profesión, que luego de ser guardia de una empresa de seguridad privada, se quiere salvar vendiendo salames. Haciendo él los salames que parece que le salen ricos y hace un tinglado en el patio de la casa para dedicarse a esa producción, pero empiezan a pasarle cosas en tono comedia triste: termina a las corridas por el Museo Polifacetico Rocsen en Nono escapando de unos traficantes de animales silvestres que vendían en los countries que le disparan con metralletas de Paintball.

Yo también quise salvarme vendiendo salames, como algunos saben vamos con mi señora y mi beba seguido a Chajarí y es condición para que yo vaya que me esperen con un salamito y mis suegros no entran a casa si no es con un salame. Y es en esas tardes de ocio (bah un ocio que tiene que ver con no hacer lo que tendrías que hacer) de mate y salame cuando mi señora estaba embarazada o un poco antes, y cuando el dinero no apretaba tanto como ahora, le dije “che yo podría llevar salames a Paraná y vender si allá salen re caros”.
Entonces la convencí e hicimos cálculos mentales (ella con tal de verme entusiasmado me decía que si). Fuimos entonces a lo de un vecino de mis suegros que vendía salames y nos hizo probar de los que tenía, estaban todavía medio blanditos así que se desasían pero el sabor era fabuloso. El hombre era grandote y estaba sentado en la cocina con su señora preparando un guiso con la puertaventana que daba al patio abierta, y nos dijo que el disponía de camioneta y que se iba a re vender, y nos dijo que podíamos arrancar con 50 salames y probar.
El plan no era malo, pero luego llegaron los inconvenientes, como almacenarlos, cuanto espacio ocupaban, si venderlos por kilo o por unidad, si comprar cortitos o largos, si picado grueso o fino, si convenía comprarle a este hombre o comprar a la fabrica de Don Beto, nosotros estábamos en plena mudanza así que imposible, y así se fue derrumbando el plan. Igual no lo descarto cada vez que me llega el pobrísimo recibo de sueldo añoro los tiempos donde me daba esos márgenes para el sano delirio.
a esto se sumó que cuando masomenos nos decidimos este hombre no estaba bien de salud y los hijos no querían continuar el negocio paterno, y la fabrica de Don Beto había cambiado de dueño, ahora se llama solo Beto y, según mis suegros ya no eran como antes, esto ultimo chequeado por un  amigo de mi suegro que vende salames en la ruta.


Perdón si defrauda esta reseña, hay buenas reseñas por ahí que aquí debajo comparto. Para mí algo maravilloso de un libro que cuenta una serie de  anécdotas te habilite a contar la tuya, que te de pie a verte a vos mismo y a los demás y sentir que lo que le pasa a los demás no es muy diferente de lo que te pasa a ti. 

sábado, 19 de diciembre de 2015

Un revólver bajo el sombrero



Una vez de jóven fui a la despensa/bar de calle La Paz a media cuadra de la peatonal, había un señor sentado en la mesa en diagonal, que bajo el sombrero que estaba apoyado en la mesa tenía un revolver viejo que no se si andaba. Nunca había visto ese objeto con tanta naturalidad pero a la vez, con una obsecindad extrema. El señor no era del tipo violento sino borrachin, lo que le hacia las reglas de juego y su semblante un poco difusos, pero llevar un revolver bajo el sombrero y enseñarlo cada tanto le produciría algún tipo de satisfacción, y para quienes lo veíamos, también había un cierto morbo. Luego ese bar cerró y quedó como despensa, y luego cambió de dueño y abrió la inigualable Librería y Galería Correveidile, tal vez el ultimo de los espacios independientes del arco temporal que fueron los dosmil en la ciudad del que tuve el placer de participar y que me animó a mandarme hoy en día con Providencia.


viernes, 9 de octubre de 2015

Es como un compromiso que asumís cuando venís al planeta de masomenos intentar conocerlo



Hoy pinte una puerta. 
Es cierto que el petróleo es un derivado de los fósiles de los dinosaurios? 
Hay respuestas a preguntas que son re tontas pero que no se si son reales o no, y poner en un buscador esa pregunta o hacérsela a alguien es mas embarazoso que conocer la respuesta, una respuesta que tampoco se si quiero conocer, es como un compromiso que asumís cuando venís al planeta de masomenos intentar conocerlo. 
Nacemos o nos criamos dando por sentado de los demás un montón de cosas, hace unos días vino un amigo artista y dijo bueno lo que quise hacer acá es imitar un alambre trenzado y la mitad de la tertulia no tenía ni idea de lo que era un alambre trenzado, y tampoco teníamos ni idea de donde venia el metal o si venía de los mismos fósiles de dinosaurios con que se hace la nafta y el plástico.
Luego, otro amigo me dijo que había gente que se dedicaba a hacer casas para los demás, no en el plano de las ideas, sino súper concreto, se subía a andamios y mezclaba cemento y ponía ladrillos y que había gente que tenía casas y no tenía ni idea de cómo se comparaba un ladrillo, ni mucho menos hacerlo.
Otros amigos, cuando les dije que me había hecho mi casa, o que había dejado de alquilar y que me había mudado a mi casa, pensaron que yo me había hecho mi casa, es decir que me veían arriba del andamio y con la mezcladora, cosa que tuve que aclarar que no, pero igualmente fue un extraño halago, lo que los demás ven como posibilidad en uno y que a uno ni se le hubiese ocurrido.

lunes, 21 de septiembre de 2015

Un aljibe dibujado en la mente y nuestras iniciales hechas con palitos de fósforos quebrados sobre jabón a punto de solidificarse de glicerina y coco


A ver si te acuerdas de la vez que compre la base de glicerina y coco, para hacer jabones artesanales, esos que tanto te gustaban, pensábamos que era re romántico como la película de Won Kar Wai, la flasheabamos cuando iba de Buenos Aires a Cataratas, y hacia escala en Paraná, nosotros íbamos en el 4 Cartel Aeropuerto y lo esperábamos con marcadores para que nos firmara el fanzine que habíamos hecho de Chungking Express y el nos aconsejaba sobre la vida y la muerte y sobre como uno puede vivir una vida dos veces.
Te acuerdas de los primeros jabones que hice para regalarte? Que al final lo hice, tenía miedo y vergüenza al rechazo pero lo hice,  puse nuestras iniciales en bajorelieve para que de a poquito con el uso se fueran gastando. El diseño era super sencillo, tenía la forma de un aljibe, como los que tenemos en la mente, y en el borde del aljibe la * y la * en letra de palo simple hecha con quebrando fosforitos.
Y si no te acuerdas no hay problema porque recordar está sobrevalorado, y flashearla está sobrevalorado, y Won Kar Wai tal vez, está sobrevalorado.
Porque todavía guardo esos jabones, que fueron como en los grabados las “copia de autor” las que van quedando, y porque cuando nos separamos y no nos sacamos ni siquiera una foto, y esos jabones son lo único que tengo y que de a poco lo voy usando y con el cabo del cepillo de dientes remarco tu nombre y el mío.



miércoles, 16 de septiembre de 2015

Devaneo


Hay una anécdota que vi en un documental sobre los Abuelos de la nada en la que Miguel habla de los tiempos en los que Pappo formaba parte del grupo, en el mismo dice que Pappo todo el tiempo le insistía en hacer Blues, y Miguel en el audio dice “Blues, Blues, ahí tenes Blues, hacelo” como diciendo todo bien man quedate con el nombre yo soy libre y me voy, un nombre no me define, y Miguel se aleja de, o disuelve temporalmente, los Abuelos de la Nada. Y aquí todo se vuelve confuso, porque no estoy seguro de que haya sido así, porque no lo he vuelto a escuchar, ni sé si finalmente Miguel se llevo el nombre o lo hechó a Pappo. Lo que si pienso es que si bien el nombre es el dato autobiográfico ineludible o más certero que podemos tener, no necesariamente estamos atados al mismo, y mucho más cuando el nombre representa a un grupo de personas y no a una sola. Porque Parientes, representa, de alguna manera, a todo aquel que haya pasado, o haya sido tocado tangencialmente, por el grupo. Pienso que Parientes se manejo siempre en un terreno donde el estado critico fue constante, siempre fandangeando, lo que le dio libertad en un montón de cosas, pero, como todo, vivió en un mundo de privaciones, de flojeras y abandono, porque ¿Cómo se entiende, un grupo sin trayecto ni currículo, sin statement?. En un mundo ávido de precocidos, todo levemente digerido, de ideas claras, de fechas de cierres, de inscripciones online, de wetranfers, de 140 caracteres, no hay lugar para el devaneo. Ese devaneo, tal vez sea el fuerte en definitiva del grupo, lo no apresable, la posibilidad de entrar y salir cuando uno quiera, y apropiárselo a gusto.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Como sabía que vendrías, te preparé un pastel

Paraná es amor del posta, como me perdí una foto (y una porción, claro) con esa tortaza! me encantó. Una vez para el bicentenario de la ciudad me invitaron del diario para escribir una palabras, que debajo la comparto, soy super feliz de vivir aquí, y eso que es un miércoles a las 7,30am y aunque a veces me ponga rezongón pero esa etapa medio que ya pasó, hace unos días me dijeron que uno debe construir su propia escena todo el tiempo porque si no se angustia y se deprime, o se pone locomalo, y esta torta me puso nostalgioso.




Santa María de la Villa Almendral

Cuando tengo que pensar en Paraná no puedo hacerlo desde otro lugar que no sea desde el ser paranaense, no puedo tomar distancia, es como hablar de uno mismo, es el lugar que atraviesa mi producción como artista y desde el cual construyo mi obra. Me gusta mucho andar en bicicleta, me gusta recorrer la ciudad, trabajé con mi viejo en una distribuidora, ahí me aprendí las calles, ando en colectivo, me gusta subirme a algunos y conocer sus recorridos, ver la gente que sube y que baja, compré una moto pero nunca la usé, debe ser porque prefiero otro tiempo para contemplar la ciudad. No tengo lugares preferidos, pero me gusta mucho la calle Alejandro Carbó, que está mas alejadita, la del hermano de Enrique, porque a veces hay caballitos y perros guías en esa calle y es arbolada, una vez le escribí un poema a la calle Alejandro, para un fanzine.
A la ciudad no le cambiaría nada, bah no puedo ponerme a pensar en que le cambiaría, estoy en una etapa muy Leonardo Fabio = yo y Carola = Paraná jajaj todo junto, puro amor!. Ah, si soy de los que crecieron sin mirar mucho el río, íbamos si de niños a la playa y a pedalear al Thompson, pero nunca me enganché, como que siempre lo miré de lejos y eso que vivo a pocas cuadras. Con unos amigos rebautizamos el barrio como Santa María de la Villa Almendral, tierra fecunda de músicos y dibujantes. Me acuerdo de la vez que vino Juan Pablo II que hicieron una calle o algo así, en esa calle un amigo me enseño a manejar un auto, el tenia un fiat 600 destarta

lado, y fue un fiat 600 el único auto que manejé, el auto de mi abuelo. También reniego mucho de la ciudad, como reniego de mi mismo, pero después se me pasa, estoy medio grandulón… ¡Parece que estoy hablando de un diario intimo!

(escrito para el suplemento Bicentenario de El Diario, 25 de junio de 2013)


Por último entonces podemos ver como un grupo de colosos trasladan la Acrópolis, y cual dioses del olimpo pastelero, dos deidades con cofia hacen de la ciudad repostera pequeñas porciones para repartir al público presente.


Quién da título a esta entrada:




miércoles, 12 de agosto de 2015

Mi Breakfast Club


Cuando tenía teléfono (de paso aviso que estoy sin teléfono) siempre que me aparecía llamada desconocida o de un numero medio loco no atendía. Era porque seguro me estaban llamando de la tarjeta o para apurarme con algún trámite o para ofrecerme algo, o de la empresa de cobranza tercerizada por la empresa que me prestaba el servicio de telefonía. Hoy en día nadie llama solo para hablar, todo eso se resuelve por wasap o por acá o por el canal que sea pero no por una llamada telefónica. Ahora que me entero que era la querida Madison la que me estaba llamando desde el mismísimo infierno y que podríamos haber sido amigas, la próxima vez que me llamen, cuando tenga teléfono nuevamente, voy a atender, no importa si es a la hora del almuerzo o a la hora en que hago dormir a Elena, o la hora libre de la escuela. Cuando llame le voy a decir que sí, que estoy interesado en el nuevo producto que me ofrezca y que me gustaría formar parte de su Breakfast Club infernal, y que no me olvidaré de llevar esos tan necesarios borceguíes para caminar por el inframundo.




jueves, 2 de julio de 2015

El Caudal

Con Julia Acosta, amiga artista de Paraná llevamos adelante un proyecto editorial de libros y fanzines llamado Parientes Editora con el cual publiqué El Caudal, una recopilación de textos que han aparecido aquí en el blog, emprolijados, corregidos, en algunos casos recortados y en otros aumentados. Comparto aqui debajo el texto de contratapa que generosamente hizo David Nahon :)


En estadística, la Ley de los sucesos raros define eventos donde el número de pruebas es muy alto y la probabilidad de éxito muy baja. Por ejemplo, si se lanza 500 veces una moneda ¿cuantas veces podemos suponer que el numero de “caras” estará comprendido entre 239 y 261? Este cálculo de relativo valor para las matemáticas posee su potencia filosófica justamente por soportar su improductividad, si algo existe o eventualmente puede ser, merece ser pensado. Así es como las personas podemos rendirnos ante la pregunta por las cosas o cultivar la duda inventando ideas para acercarnos a ella. En tanto Heisenberg formula el principio de incertidumbre explicando el mundo microscópico, Stephen Hawking anhela una teoría para unificar las fuerzas cósmicas presentes en el universo. Del mismo modo, la biología ensaya explicar el origen de la vida en el azar y la necesidad mientras los seres humanos asumimos metafísicamente el sinsentido de todo y la absoluta soledad de la propia existencia. Desarrollamos la conciencia acompañada con la aparición del lenguaje, la intencionalidad y la  autorreflexión. Nos preguntamos por el alma y pedimos S.O.S. por ella (Save Our Souls) Indagamos la relación entre la palabra y el cerebro en pacientes con daños en el área visual del lóbulo occipital que responden con precisión a cuestiones que solo podrían ser vistas. Accedemos, a través de los sentidos, a la percepción de lo que no podemos ver. Conocemos la emoción en cada una de estas experiencias y transcribimos esa impresión a palabras, las escribimos para sustraerle a la muerte algo más de vida. Estudiamos el origen de nuestro planeta por la tendencia de la materia a unirse para crear otro cuerpo, nos reconocemos en ese acto y en el deseo de relacionarnos para conquistar algo nuevo. En el principio, durante y después, hay poesía. 

miércoles, 29 de abril de 2015

Persiana americana


En Paraná había a fines de los 80 y hasta mediados de los 90 una casa de video juegos en la esquina de Uruguay y Corrientes, en ese lugar vi por primera vez un póster de esos, que tenían como neon y anteojos de sol y olas y delfines y sorbetes con formas de corazón. 


También había un póster de una tenista hermosa que estaba rascándose una nalga, solía ir sólo por ese póster. No lo miraba directo, para no parecer tan baboso, pero si, cada vez que podía lo miraba de reojo. Luego ya con el paso del tiempo conocí el nombre de esos posters y conseguí una visera con una surfista con esnorquel melenuda montada sobre un delfín en el medio de una bahía con el sol a pleno, todo eso en mi frente. Iba a los boliches loqueado con eso.

También conocí las portadas de Vestida para matar y Doble de cuerpo de Brian de Palma y las revistas de comics ochentosas españolas. En ese mini cosmos de joven mirón que fui armando con el tiempo, incluyo ahora las portadas de Crimen & Cia de Versal, que algunas tengo en casa y esta en particular. 







La historia transcurre en 1985 entre Miami, Puerto Rico y Atlantic City, el titulo original es Glitz que significa glamour, brillo, ostentación, y esta bien, no es lo mismo, pero en el brillo, en la ostentación y el glamour hay un poco de fulgor y un poco de muerte.




miércoles, 15 de abril de 2015

El paso del tiempo

Ahora que estoy medio gordo ya no ando tanto en bicicleta y los tiempos últimamente se me han reorganizado o al menos temporalmente mis prioridades están revisadas, revisión que pasa por volver a casa y planear estrategias para el crédito que estoy pagando y   tratando de juntar el mango, igual no me quejo, la llevamos bastante bien y mis buenos gustos me doy (en plan sedentario) jjjjj. Pero si hay algo que siempre me da vueltas en la cabeza es la posibilidad de salir a dar una vuelta por Paraná, siempre hay lugares asombrosos, siempre se puede ver algo con nuevos ojos, y ese ver siempre esta lleno de tensiones. 


Un poco a eso me llevo este libro, sobre como el autor al principio un poco escéptico se acerca a la bienal y a una ciudad y como de a poquito se va perdiendo entre las obras y como lo van inundando y de cómo se duerme y se despierta pensando en ellas y de sus caminatas diarias y sus idas y venidas arriba de colectivos.


Cuando cada quince días nos reunimos con Fran y los chicos y chicas para el Pariente taller vuelvo a sentir eso, el placer de perderme en obras, de preguntar y preguntarme, y dejarme impregnar, llevarme algo de cada uno de ellos y también que ellos se lleven algo de mi.