sábado, 19 de diciembre de 2015

Un revólver bajo el sombrero



Una vez de jóven fui a la despensa/bar de calle La Paz a media cuadra de la peatonal, había un señor sentado en la mesa en diagonal, que bajo el sombrero que estaba apoyado en la mesa tenía un revolver viejo que no se si andaba. Nunca había visto ese objeto con tanta naturalidad pero a la vez, con una obsecindad extrema. El señor no era del tipo violento sino borrachin, lo que le hacia las reglas de juego y su semblante un poco difusos, pero llevar un revolver bajo el sombrero y enseñarlo cada tanto le produciría algún tipo de satisfacción, y para quienes lo veíamos, también había un cierto morbo. Luego ese bar cerró y quedó como despensa, y luego cambió de dueño y abrió la inigualable Librería y Galería Correveidile, tal vez el ultimo de los espacios independientes del arco temporal que fueron los dosmil en la ciudad del que tuve el placer de participar y que me animó a mandarme hoy en día con Providencia.


viernes, 9 de octubre de 2015

Es como un compromiso que asumís cuando venís al planeta de masomenos intentar conocerlo



Hoy pinte una puerta. 
Es cierto que el petróleo es un derivado de los fósiles de los dinosaurios? 
Hay respuestas a preguntas que son re tontas pero que no se si son reales o no, y poner en un buscador esa pregunta o hacérsela a alguien es mas embarazoso que conocer la respuesta, una respuesta que tampoco se si quiero conocer, es como un compromiso que asumís cuando venís al planeta de masomenos intentar conocerlo. 
Nacemos o nos criamos dando por sentado de los demás un montón de cosas, hace unos días vino un amigo artista y dijo bueno lo que quise hacer acá es imitar un alambre trenzado y la mitad de la tertulia no tenía ni idea de lo que era un alambre trenzado, y tampoco teníamos ni idea de donde venia el metal o si venía de los mismos fósiles de dinosaurios con que se hace la nafta y el plástico.
Luego, otro amigo me dijo que había gente que se dedicaba a hacer casas para los demás, no en el plano de las ideas, sino súper concreto, se subía a andamios y mezclaba cemento y ponía ladrillos y que había gente que tenía casas y no tenía ni idea de cómo se comparaba un ladrillo, ni mucho menos hacerlo.
Otros amigos, cuando les dije que me había hecho mi casa, o que había dejado de alquilar y que me había mudado a mi casa, pensaron que yo me había hecho mi casa, es decir que me veían arriba del andamio y con la mezcladora, cosa que tuve que aclarar que no, pero igualmente fue un extraño halago, lo que los demás ven como posibilidad en uno y que a uno ni se le hubiese ocurrido.

lunes, 21 de septiembre de 2015

Un aljibe dibujado en la mente y nuestras iniciales hechas con palitos de fósforos quebrados sobre jabón a punto de solidificarse de glicerina y coco


A ver si te acuerdas de la vez que compre la base de glicerina y coco, para hacer jabones artesanales, esos que tanto te gustaban, pensábamos que era re romántico como la película de Won Kar Wai, la flasheabamos cuando iba de Buenos Aires a Cataratas, y hacia escala en Paraná, nosotros íbamos en el 4 Cartel Aeropuerto y lo esperábamos con marcadores para que nos firmara el fanzine que habíamos hecho de Chungking Express y el nos aconsejaba sobre la vida y la muerte y sobre como uno puede vivir una vida dos veces.
Te acuerdas de los primeros jabones que hice para regalarte? Que al final lo hice, tenía miedo y vergüenza al rechazo pero lo hice,  puse nuestras iniciales en bajorelieve para que de a poquito con el uso se fueran gastando. El diseño era super sencillo, tenía la forma de un aljibe, como los que tenemos en la mente, y en el borde del aljibe la * y la * en letra de palo simple hecha con quebrando fosforitos.
Y si no te acuerdas no hay problema porque recordar está sobrevalorado, y flashearla está sobrevalorado, y Won Kar Wai tal vez, está sobrevalorado.
Porque todavía guardo esos jabones, que fueron como en los grabados las “copia de autor” las que van quedando, y porque cuando nos separamos y no nos sacamos ni siquiera una foto, y esos jabones son lo único que tengo y que de a poco lo voy usando y con el cabo del cepillo de dientes remarco tu nombre y el mío.



miércoles, 16 de septiembre de 2015

Devaneo


Hay una anécdota que vi en un documental sobre los Abuelos de la nada en la que Miguel habla de los tiempos en los que Pappo formaba parte del grupo, en el mismo dice que Pappo todo el tiempo le insistía en hacer Blues, y Miguel en el audio dice “Blues, Blues, ahí tenes Blues, hacelo” como diciendo todo bien man quedate con el nombre yo soy libre y me voy, un nombre no me define, y Miguel se aleja de, o disuelve temporalmente, los Abuelos de la Nada. Y aquí todo se vuelve confuso, porque no estoy seguro de que haya sido así, porque no lo he vuelto a escuchar, ni sé si finalmente Miguel se llevo el nombre o lo hechó a Pappo. Lo que si pienso es que si bien el nombre es el dato autobiográfico ineludible o más certero que podemos tener, no necesariamente estamos atados al mismo, y mucho más cuando el nombre representa a un grupo de personas y no a una sola. Porque Parientes, representa, de alguna manera, a todo aquel que haya pasado, o haya sido tocado tangencialmente, por el grupo. Pienso que Parientes se manejo siempre en un terreno donde el estado critico fue constante, siempre fandangeando, lo que le dio libertad en un montón de cosas, pero, como todo, vivió en un mundo de privaciones, de flojeras y abandono, porque ¿Cómo se entiende, un grupo sin trayecto ni currículo, sin statement?. En un mundo ávido de precocidos, todo levemente digerido, de ideas claras, de fechas de cierres, de inscripciones online, de wetranfers, de 140 caracteres, no hay lugar para el devaneo. Ese devaneo, tal vez sea el fuerte en definitiva del grupo, lo no apresable, la posibilidad de entrar y salir cuando uno quiera, y apropiárselo a gusto.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Como sabía que vendrías, te preparé un pastel

Paraná es amor del posta, como me perdí una foto (y una porción, claro) con esa tortaza! me encantó. Una vez para el bicentenario de la ciudad me invitaron del diario para escribir una palabras, que debajo la comparto, soy super feliz de vivir aquí, y eso que es un miércoles a las 7,30am y aunque a veces me ponga rezongón pero esa etapa medio que ya pasó, hace unos días me dijeron que uno debe construir su propia escena todo el tiempo porque si no se angustia y se deprime, o se pone locomalo, y esta torta me puso nostalgioso.




Santa María de la Villa Almendral

Cuando tengo que pensar en Paraná no puedo hacerlo desde otro lugar que no sea desde el ser paranaense, no puedo tomar distancia, es como hablar de uno mismo, es el lugar que atraviesa mi producción como artista y desde el cual construyo mi obra. Me gusta mucho andar en bicicleta, me gusta recorrer la ciudad, trabajé con mi viejo en una distribuidora, ahí me aprendí las calles, ando en colectivo, me gusta subirme a algunos y conocer sus recorridos, ver la gente que sube y que baja, compré una moto pero nunca la usé, debe ser porque prefiero otro tiempo para contemplar la ciudad. No tengo lugares preferidos, pero me gusta mucho la calle Alejandro Carbó, que está mas alejadita, la del hermano de Enrique, porque a veces hay caballitos y perros guías en esa calle y es arbolada, una vez le escribí un poema a la calle Alejandro, para un fanzine.
A la ciudad no le cambiaría nada, bah no puedo ponerme a pensar en que le cambiaría, estoy en una etapa muy Leonardo Fabio = yo y Carola = Paraná jajaj todo junto, puro amor!. Ah, si soy de los que crecieron sin mirar mucho el río, íbamos si de niños a la playa y a pedalear al Thompson, pero nunca me enganché, como que siempre lo miré de lejos y eso que vivo a pocas cuadras. Con unos amigos rebautizamos el barrio como Santa María de la Villa Almendral, tierra fecunda de músicos y dibujantes. Me acuerdo de la vez que vino Juan Pablo II que hicieron una calle o algo así, en esa calle un amigo me enseño a manejar un auto, el tenia un fiat 600 destarta

lado, y fue un fiat 600 el único auto que manejé, el auto de mi abuelo. También reniego mucho de la ciudad, como reniego de mi mismo, pero después se me pasa, estoy medio grandulón… ¡Parece que estoy hablando de un diario intimo!

(escrito para el suplemento Bicentenario de El Diario, 25 de junio de 2013)


Por último entonces podemos ver como un grupo de colosos trasladan la Acrópolis, y cual dioses del olimpo pastelero, dos deidades con cofia hacen de la ciudad repostera pequeñas porciones para repartir al público presente.


Quién da título a esta entrada:




miércoles, 12 de agosto de 2015

Mi Breakfast Club


Cuando tenía teléfono (de paso aviso que estoy sin teléfono) siempre que me aparecía llamada desconocida o de un numero medio loco no atendía. Era porque seguro me estaban llamando de la tarjeta o para apurarme con algún trámite o para ofrecerme algo, o de la empresa de cobranza tercerizada por la empresa que me prestaba el servicio de telefonía. Hoy en día nadie llama solo para hablar, todo eso se resuelve por wasap o por acá o por el canal que sea pero no por una llamada telefónica. Ahora que me entero que era la querida Madison la que me estaba llamando desde el mismísimo infierno y que podríamos haber sido amigas, la próxima vez que me llamen, cuando tenga teléfono nuevamente, voy a atender, no importa si es a la hora del almuerzo o a la hora en que hago dormir a Elena, o la hora libre de la escuela. Cuando llame le voy a decir que sí, que estoy interesado en el nuevo producto que me ofrezca y que me gustaría formar parte de su Breakfast Club infernal, y que no me olvidaré de llevar esos tan necesarios borceguíes para caminar por el inframundo.




jueves, 2 de julio de 2015

El Caudal

Con Julia Acosta, amiga artista de Paraná llevamos adelante un proyecto editorial de libros y fanzines llamado Parientes Editora con el cual publiqué El Caudal, una recopilación de textos que han aparecido aquí en el blog, emprolijados, corregidos, en algunos casos recortados y en otros aumentados. Comparto aqui debajo el texto de contratapa que generosamente hizo David Nahon :)


En estadística, la Ley de los sucesos raros define eventos donde el número de pruebas es muy alto y la probabilidad de éxito muy baja. Por ejemplo, si se lanza 500 veces una moneda ¿cuantas veces podemos suponer que el numero de “caras” estará comprendido entre 239 y 261? Este cálculo de relativo valor para las matemáticas posee su potencia filosófica justamente por soportar su improductividad, si algo existe o eventualmente puede ser, merece ser pensado. Así es como las personas podemos rendirnos ante la pregunta por las cosas o cultivar la duda inventando ideas para acercarnos a ella. En tanto Heisenberg formula el principio de incertidumbre explicando el mundo microscópico, Stephen Hawking anhela una teoría para unificar las fuerzas cósmicas presentes en el universo. Del mismo modo, la biología ensaya explicar el origen de la vida en el azar y la necesidad mientras los seres humanos asumimos metafísicamente el sinsentido de todo y la absoluta soledad de la propia existencia. Desarrollamos la conciencia acompañada con la aparición del lenguaje, la intencionalidad y la  autorreflexión. Nos preguntamos por el alma y pedimos S.O.S. por ella (Save Our Souls) Indagamos la relación entre la palabra y el cerebro en pacientes con daños en el área visual del lóbulo occipital que responden con precisión a cuestiones que solo podrían ser vistas. Accedemos, a través de los sentidos, a la percepción de lo que no podemos ver. Conocemos la emoción en cada una de estas experiencias y transcribimos esa impresión a palabras, las escribimos para sustraerle a la muerte algo más de vida. Estudiamos el origen de nuestro planeta por la tendencia de la materia a unirse para crear otro cuerpo, nos reconocemos en ese acto y en el deseo de relacionarnos para conquistar algo nuevo. En el principio, durante y después, hay poesía. 

miércoles, 29 de abril de 2015

Persiana americana


En Paraná había a fines de los 80 y hasta mediados de los 90 una casa de video juegos en la esquina de Uruguay y Corrientes, en ese lugar vi por primera vez un póster de esos, que tenían como neon y anteojos de sol y olas y delfines y sorbetes con formas de corazón. 


También había un póster de una tenista hermosa que estaba rascándose una nalga, solía ir sólo por ese póster. No lo miraba directo, para no parecer tan baboso, pero si, cada vez que podía lo miraba de reojo. Luego ya con el paso del tiempo conocí el nombre de esos posters y conseguí una visera con una surfista con esnorquel melenuda montada sobre un delfín en el medio de una bahía con el sol a pleno, todo eso en mi frente. Iba a los boliches loqueado con eso.

También conocí las portadas de Vestida para matar y Doble de cuerpo de Brian de Palma y las revistas de comics ochentosas españolas. En ese mini cosmos de joven mirón que fui armando con el tiempo, incluyo ahora las portadas de Crimen & Cia de Versal, que algunas tengo en casa y esta en particular. 







La historia transcurre en 1985 entre Miami, Puerto Rico y Atlantic City, el titulo original es Glitz que significa glamour, brillo, ostentación, y esta bien, no es lo mismo, pero en el brillo, en la ostentación y el glamour hay un poco de fulgor y un poco de muerte.




miércoles, 15 de abril de 2015

El paso del tiempo

Ahora que estoy medio gordo ya no ando tanto en bicicleta y los tiempos últimamente se me han reorganizado o al menos temporalmente mis prioridades están revisadas, revisión que pasa por volver a casa y planear estrategias para el crédito que estoy pagando y   tratando de juntar el mango, igual no me quejo, la llevamos bastante bien y mis buenos gustos me doy (en plan sedentario) jjjjj. Pero si hay algo que siempre me da vueltas en la cabeza es la posibilidad de salir a dar una vuelta por Paraná, siempre hay lugares asombrosos, siempre se puede ver algo con nuevos ojos, y ese ver siempre esta lleno de tensiones. 


Un poco a eso me llevo este libro, sobre como el autor al principio un poco escéptico se acerca a la bienal y a una ciudad y como de a poquito se va perdiendo entre las obras y como lo van inundando y de cómo se duerme y se despierta pensando en ellas y de sus caminatas diarias y sus idas y venidas arriba de colectivos.


Cuando cada quince días nos reunimos con Fran y los chicos y chicas para el Pariente taller vuelvo a sentir eso, el placer de perderme en obras, de preguntar y preguntarme, y dejarme impregnar, llevarme algo de cada uno de ellos y también que ellos se lleven algo de mi.

martes, 7 de abril de 2015

Aviones a escala

Te acuerdas de la vez que entramos al aeropuerto abandonado por la gestión provincial en bicicleta e hicimos la plancha sobre la cinta de equipaje y que previo vaciar nuestras mochilas, nos llevamos a escondidas el avión a escala de Laer? 
Le contábamos las butacas, jugábamos a que vos y yo íbamos en el medio y nos metíamos en el baño a fumar la fantasía de finales de los 90. 
Hicimos un video en el piletón vacío que está en la entrada de la ciudad, y corríamos por las líneas negras de los andariveles, con el avión de plástico transparente bajo el brazo, nos poníamos así, como con medio cuerpo afuera como nadando en un cielo azul de pintura de caucho y azulejos y membrana antideslizante en los bordes.
Ah! Porque en toda historia incluyo un muerto, te acuerdas cuando desde ese mismo avión saltamos, mientras veíamos Iluminados por el fuego y volvimos a nado hasta la costa de Paraná entre tiburones y algas de antes de la formación de las islas?
En un 600 sin puertas aprendimos a manejar, en la calle que inauguraron con la visita del Papa, estirábamos los brazos, y parecía un auto alado, hacíamos giros en U y poníamos un teléfono de mentira en el techo descascarado como si fuese la sirena.
En aquella época trabajábamos, éramos artistas empleados de la gestión municipal y nos hicieron pintar carteles de bienvenida para el Papa, y reproducimos a escala de uno en uno el paisaje que estaba detrás de los carteles porque nos dijeron que así seria todo mas real. Nos hicieron desfazar los rojos y los azules porque el Papa de aquel entonces sufría un leve daltonismo.
Escribimos Bienvenido en cinco idiomas, de cinco países que, entre muchos otros, nunca voy a conocer


sábado, 14 de febrero de 2015

Inventarme una vida que pudiera resultar interesante para alguien

Los libros de mi juventud no se cuales fueron, me acuerdo haber leído Juan Salvador gaviota, el principito y el profeta y después los de elige tu propia aventura y fin. Después, mucho video juegos y televisión, pero de grande me cope con la lectura y hace unos días encontré este hermoso libro de cartas apócrifas entre/para/de autores maravillosos, que poblaron la juventud de la autora. Muchos de estos autores los fui conociendo con el tiempo (Melville, Twain, Carroll, Poe, Salinger) y muchos de ellos me llegaron a través de películas (Grimm, Verne, Shelley). El libro arranca con una posible conmovedora carta de Emilio Salgari a sus hijos antes de quitarse la vida y quedé falseado y recordé que un amigo para mi cumpleaños el año pasado en junio y lo deje medio en suspenso y estas cartas me motivaron a retomarlo. 
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Las Memorias son un bombazo y tiene momentos como este: “Y aquí estoy hoy, después de tantas luchas, después de haber publicado un montón de volúmenes, después de haber hecho la fortuna de, al menos, dos editores, aquí frente a las más serias necesidades de la vida.y  “A ustedes, que se enriquecieron con mi sudor manteniéndonos a mi familia y a mí en una continua semimiseria, o algo peor; les pido sólo que, en compensación con las ganancias que les he proporcionado, paguen los gastos de mi entierro. Los saludo rompiendo la pluma” cierra el libro de manera similar a la carta apocrifa. Leí por ahí que estas memorias también son apócrifas, que fueron un encargo de sus hijos a un profesor de ellos, a mi me da lo mismo, porque cuantas veces hice lo mismo, inventarme una vida que pudiera resultar interesante para alguien, y un poco de eso es Factbook. Estas Memorias me las había regalado un amigo para mi cumple en Junio y medio que lo planche porque estaba en otras cosas y ahí quedaron. 


Bueno resulta que me encuentro con el libro de Cartas Extraordinarias a precio de saldo ( porfi no le avisen al librero que me traje también uno de Elena Olivera a $15 y que lo vi en mercado libre a 215$!) y de ahí enganche con las Memorias y por si algunos no lo saben soy fan de la biblioteca de mi escuela, y no hay biblioteca escolar que no tenga perdido por ahí los libros de Salgari J

viernes, 30 de enero de 2015

Sean Bateman, artista contemporáneo

Chloe Sevigny, American Psycho, Bret Easton Ellis

 Hay libros que te llevan a películas y películas que te llevan a libros, y no podes ver uno sin pensar en el otro. Esto me paso mientras leía las Las leyes de la atracción (1987) de Bret Easton Ellis, una novela narrada desde las diferentes voces de los personajes, un grupo de jóvenes estudiantes algo acomodados de la, creo que ficcional, Universidad de Candem donde estudian arte.
The Rules of Atraccion, Sean Bateman, Bret Easton Ellis
La novela esta protagonizada por Sean Bateman, que resulta que tiene un hermano mayor, ese hermano no es otro que Patrick Bateman, que aparece muy brevemente en Las leyes de la atracción, pero que protagonizaría posteriormente, dentro de la obra de Easton Ellis, la novela Psicopata Americano (1991).
Psicopata Americano, Patrick Bateman, Bret Easton Ellis

Estos hermanos me dispararon a que hay cosas que suceden en universos paralelos, que de alguna forma equilibran a estos hermanos desquiciados, una suerte de espíritu de simetría inconciente, que creo que vendría a estar representado por el personaje que hace Clohe Sevigny de Jean la secretaria de Patrick, la única persona de la que él en algún punto se enamora, o a la que al menos le perdona la vida jj.
Chloë Stevens Sevigny, musa y fuente eterna de inspiración de mi generación, abre la puerta al universo paralelo al que hacía referencia anteriormente, que es el de las películas de Whit Stillman, pude ver solo dos películas de é, pero quedé totalmente fascinado,

Una es Los Últimos días de la disco (1998), protagonizada por Chloë, que se la pasa de fiesta en fiesta, en un fin de fiesta claro, y cuando sus amigos se meten al baño de a tres para drogarse en unas esplendorosas discotecas, no es difícil imaginárselo, en la puerta de al lado, al obsesivo Patrick pensando en Phil Collins o Whitney Houston, conviviendo en un mismo tiempo y espacio que puede rozarse o no.


Chloe Sevigny, Las days of disco, Whit Stillman

Y así como Sean no sería quien es sin Patrick, Greta Gerwig no seria quien es sin Chloë, el parecido entre ambas es curioso, y hasta se diría que podrían ser hermanas adoptivas o del corazón (Sean y Patrick claramente no lo son) porque Greta interpreta a Violet en Damiselas en apuros o, Chicas en conflicto (2011), la última película de Stillman, a mi me gusta mas “damiselas”, pero a cada uno su gusto.
La historia de Damiselas transcurre en una idílica universidad “Seven Oaks”, en la que dirige un club de suicido, para evitar el suicidio, con métodos súper raros, como comer rosquillas u oler jabones de tocador. Y así como en Seven Oaks se celebran unas fiestas griegas de toga bastante sosas y aburridas, en Candem estan para compensar las “fiestas de disfraces para follar” a la que asisten también chicos y chicas de otras universidades, y seguro que algún colado de la Seven Oaks habrá, no?

Damiselas en apuros, Greta Gerwig, Whit Stillman
Sean Bateman intenta suicidarse, y es cierto que no va a pedir ayuda a nadie, pero que mágico sería verlo entrar por la puerta del Centro de Prevención del Suicidio y encontrarse con las taradas de Violet y compañía.

Greta Gerwig, Arthur

Sean Bateman artista contemporáneo? 
Una coincidencia mas: por un lado Greta interpreta a una artista ilustradora de cuentos infantiles, en Arthur (2011) y su opera prima se llama Crazy Secret Stories Of New York; por el otro, Sean Bateman, que alguna vez habrá tenido intenciones de ser artista, cuando es llamado por el Masur, Director de la Universidad para consultarle sobre su desempeño en el año se genera uno de los diálogos mas desaforado de las leyes de la atracción que aquí comparto: 

“—Bueno, verá… tuve problemas con un par de asignaturas —pausa—. ¿Me han suspendido taller de escultura?
—En efecto, así es —dice Masur, mirando siniestramente una hoja de papel color rosa que tiene en la mano.
—Pues no sé por qué —digo inocentemente.

—Al parecer Mr. Winters dijo que por su proyecto de mitad de trimestre; le parece que lo único que usted hizo fue pegar tres piedras que encontró detrás de su residencia y pintarlas de azul.”

Claramente, Sean, un incomprendido :)

lunes, 26 de enero de 2015

Al igual que a una red social, de la que uno no se despide sino que directamente abandona.


Confieso que no vi la película, sí vi todas las otras de Sofía Coppola, pero por algún extraño motivo esta no, creo yo que por puro prejuicio.
El encuentro con este libro fue súper azaroso, había leído un libro de cuentos basados en casos policiales argentinos reales y una amiga me recomendó este libro antes de las fiestas que lo leí de un casi de un solo aventón.
Lo que mas me llamo la atención fue desde el lugar que se cuenta la historia de las hermanas Lisbon o la voz que tiene el narrador.
Creo que no hay momento más misterioso en la vida que la adolescencia, y esta contada la historia desde la mirada de un vecino adolescente atrapado por esas chicas.
Cuantos de nosotros, ahora arrepentidos, habremos hechos comentarios muy burdos sobre tal o cual compañera, por como se vestía, se peinaban, por los dientes que tenían, juegos de palabras obscenos con su apellido, etc.
Yo lo hice, si, cualquier cosa servia para ser crueles, no se si concientemente, pero como era la costumbre, uno erróneamente creía que esa era la forma correcta de relacionarse con las mujeres.
Pero también fui de los que estuvimos fascinados por esas chicas, y con el paso del tiempo me creí mis propias historias, me invente que nos escondíamos debajo de la cama y le mirábamos las patas a su padre que entraba a revolverle los cajones para hojearle su diario o que salíamos a vender plantines para pagar el viaje de egresados porque éramos huerfanitos, o que juntos dibujábamos pistolas y rosas en el baño del Berduc y nos subíamos al inodoro cuando entraba alguien.
El paso del tiempo hace que las cosas cambien de escala: a las chicas de solo un par de años mas que yo las veía desde el patio de abajo y me parecían heroínas volcánicas que me abrasaban con la mirada, tiraban desde arriba sus chicles colillas y cáscaras de girasoles.
Hace unos días salí a caminar y se me dio por ir hasta el barrio al que fui a la escuela, a redimensionarlo, afrontarlo, le di la vuelta a la manzana, el campo deportivo esta abandonado, los arcos desvencijados y los aros sin red, pero encontré una puerta que tenia olvidada, una puerta que daba atrás de la capilla y conectaba con el patio interno y de ahí directo salía a la calle, sin que nadie nos viera rajabamos a tu casa, a copiar, de un suplemento especial de la 13/20, dibujos de tatuajes en los bordes de la carpeta.

Al igual que a una red social, de la que uno no se despide sino que directamente abandona, las cosas que alguna vez nos fascinaron y que abandonamos, en un momento, reaparecen y de eso se trata, de afrontarlo.


"A través de los árboles se divisaba la casa de los Lisbon, pero no se distinguían luces, probablemente porque a esa hora ya no funcionaba la electricidad. Nos metimos dentro, donde la gente se lo estaba pasando en grande. Los camareros servían ahora unos pequeños cuencos de plata llenos de helado verde. En la pista de baile habían colocado una caja de gas lacrimógeno que difundía una niebla totalmente inofensiva. El señor O'Connor bailaba con su hija. Todos brindaron por el futuro de Alice.

Nos quedamos hasta que amaneció. Al salir al encuentro de la primera madrugada alcohólica de nuestras vidas (una desleída aparición de luz, utilizada excesivamente a lo largo de los años por los directores que insisten en la misma nota), teníamos los labios hinchados a fuerza de besos y en la boca sentíamos un regusto a muchacha. En cierto sentido ya habíamos estado casados y divorciados, y Tom Faheem encontró una carta de amor en el bolsillo del pantalón, olvidada por la última persona que había alquilado el esmoquin. Las moscas del pescado que habían criado durante la noche seguían temblando en los árboles y en las farolas y hacían resbaladiza la acera, como si caminásemos entre ñames. El día amenazaba con ser bochornoso. Nos quitamos las chaquetas y seguimos por la calle de los O'Connor arriba, arrastrando los pies, después dimos la vuelta a la esquina y enfilamos nuestra calle hacia abajo. A lo lejos, delante de la casa de los Lisbon, estaba la ambulancia con sus destellos de luces. Ni siquiera se habían molestado en encender la sirena.

Aquella mañana los sanitarios vinieron por última vez."

martes, 13 de enero de 2015

Raspadita de Toto-Bingo


Leí por ahí que esta novela salió por entregas en la revista playboy y las únicas playboys que tuvieron mi generación fueron las que traían a Fernanda Callejón, Beatriz Salomón o Katja Alemann, eso si, en aquel momento ni ahí de leer las notas jjajj y obvio siempre escondidas en algún cajón perdido.
Pero esta vez arrancamos con algo a favor, que podemos andar con este libro bajo el brazo que tiene en la tapa a una súper combinación, de  una supersexy chica con una pistola humeante, en la mano y sin embargo no perder el estilo.
En este libro que se lee de un tirón cometí un error que fue leer primero la introducción de Fresán que esta buenísima porque te tira data piola y a la vez te entusiasma con otras lecturas, pero comete a mi parecer un error, que es el de tirarte el nombre de un actor como posible rostro de Jimmy Luntz, Fresan dice que nos pongamos en la cabeza a Steve Buscemi.
Y es cierto, hubiese sido en el que primero hubiese pensado, pero en algún punto medio te encapsula el coco, podría haber sido William H. Macy, porque no? O hasta john Reilly también (aunque con unos kilitos menos), tal vez deba leer las intro al final y dejarme llevar por la lectura.
También creo que cuando uno se copa con una novela y simpatiza con el protagonista siempre ese personaje se parece a uno mismo, a mi me pasa, que digo ah es medio como yo.
Bueno la cosa es que tiene unos diálogos re locos, en unos paisajes súper americanos, para mi que comencé mis lecturas policiales con los clásicos re correctos, luego con los nórdicos súper introspectivos y ahora leo estos, pienso que ni ahí Erlendur sería tan delirado de tener este pensamiento: «Igual que el exterior del edificio, las paredes de aquella habitacioncita eran de troncos de imitación. Luntz extendió la mano y descubrió que estaba tocando madera de verdad. No tenía ni idea de que todavía hicieran cosas de troncos de verdad. Simplemente había dado por sentado que todos los troncos eran falsos»,
Dudo también que Wallander, o el calenton griego del Comisario Jaritos, se detendría en una supersexy chica (como la de la portada) llamada Anita Desilvera, que tiene algo de Perdita Durango, pero bueh, no le pidamos a ellos esos menesteres y dejemos que el loco lindo de Jimmy Luntz, envuelto en raspaditas de Toto-bingo, vea como paga sus deudas de juego en Que Nadie Se Mueva.

miércoles, 7 de enero de 2015

Las ciudades


Un feliz reencuentro de este verano fue el de este librito y de otro mas que incluye una entrevista a John Berger, sobre pensamiento urbano, pero no desde el rollo urbanista sino desde la poética que generan las ciudades y no hay cosa que me gusta mas pensar, modestamente, sobre las cosas suceden en mi ciudad Paraná.

Este librin incluye un texto de Pedro Lemebel de quien lo primero que leí fue una suerte de manifiesto muy potente, y que un tiempito después mi amigo Pelado Rodriguez recitaba en una suerte de performance encapuchado y mezclando textos zapatistas, un bombazo total, en el hall del museo de la ciudad ( tal vez no fue ahí pero pega en el palo sino).

Luego conseguí "Besame de nuevo, Forastero" por Eloísa Cartonera, que vaya a saber donde lo dejé, así que no lo puedo revivir al detalle pero guardo hermoso recuerdo.

Cosa linda los veranos los reencuentros, invitando amigos a casa comiendo algo por la noche tomando fernet.

sábado, 3 de enero de 2015

No tendrán ningún bombero del cual enamorarse


Cuando nosotros sigamos el mandato paterno, en caso de que eso exista, y nos casemos y tengamos hijos, o no nos casemos pero igual tengamos hijos haciendo los tramites de convivientes para obtener así la cobertura social, y nuestros hijos tengan los suyos, y si todavía no rompimos lazos y nos sigan teniendo en cuenta en su memoria y en las horas previas al sueño, cuando pase el tiempo y ya estemos muertos, no encontraran de nosotros, ni un solo álbum de foto escondido al fondo de un cajón de un hermoso mueble barnizado con manijas de cobre, ni encontraran cartas que le enviara su abuelo a su abuela entre las hojas de un libro impreso, mucho menos dinero viejo en los bolsillos cargo de bermudas verdes, ni boletos, ni recortes de diario de avisos clasificados, carteleras o las paginas de las veces que el abuelo salía en el diario por algún malentendido sobre la ciudad en la que vivió toda su vida.
Para saber que fue de sus abuelos, y de los amigos de su abuelo deberá revolver en viejas redes sociales, leer entre líneas lo que ahí sucedía, captar el espíritu de su tiempo y lo que quería y movilizaba a su abuelo, revisar sus archivos, su bandeja de entrada, los chats colectivos. Probablemente a nuestros nietos lo único que le quede en el reparto será tecnología que mucho antes de que nacieran ya era obsoleta, muebles de placa armados por el abuelo comprados en supermercados y fotocopias abrochadas como forma de arte que se practicaba en el pasado.
No tendrán ningún bombero del cual enamorarse, no tendrán motivo para llamarlos por teléfono con prisa, porque muy probablemente no hereden nada que físicamente pueda incendiarse

domingo, 21 de diciembre de 2014

El posible origen de Mr. Músculo


Su nombre real desconocido, creció como un chico común, su infancia fue solitaria, jugaba con cubos de colores y números y formaba formulas y hasta inventaba nombres con las letras para su padre que él desconocía.
Su mamá era docente y lo crió ella sola, se la pasaba corrigiendo trabajos y en la cocina. Compraba detergente suelto medio diluido por lo que lavar una olla podía demorarle largos minutos, que el niño veía a su madre arqueada sobre la mesada y nunca podía pasar tiempo con él porque siempre estaba limpiando. Esto que fue super movilizador para el y le dio toda su fortaleza y coraje fue también su mayor angustia y debilidad que la mugre y la suciedad supieron aprovechar.
El niño creció con esos cubos que nosotros vemos ahora en sepia como parte de un pasado lejano y esa imagen materna grabada en la mente, en su adolescencia decidió hacer la secundaría en una técnica y tras muchos años de esfuerzo y con la firme convicción de convertirse en un héroe para madres y amas de casa, llego a ser lo que es hoy: un hombre ya de grandes músculos, superpoderes, y un supercientífico.
Utiliza sus superpoderes científicos para brindar nuevas y mejores soluciones de limpieza creando productos que destruyen la grasa y hasta las suciedades más difíciles de la casa.
Se ha convertido en el verdadero aliado de todas las amas de casa que buscan hacer más fácil la limpieza de sus hogares
Es inteligente, buena persona, confiable, tiene sentido del humor y habilidades atléticas, de niño amaba los comics americanos que llegaban en el uno a uno, compraba uno para leer, y otro para guardar en su celofan original, amaba a Omega El Desconocido, y al Escapista, el hombre con la llave en el pecho y antifaz negro que de un cross a la mandíbula derribo a Hitler.
De ambos héroes tomo su disfraz, de Omega la capa, de El Escapista el traje ceñido al cuerpo a lo que el dio su toque personal: usa un delantal de laboratorio, y anteojos que lo protegen de los gases que emanan sus formulas y a la vez están equipados con un dispositivo especial que le brinda una visión y audición superiores. Está siempre preparado para brindar soluciones de limpieza gracias a los productos que lleva colgados en su cinturón.
Su fuerza y velocidad son superiores. Es capaz de dar pasos gigantes pero nunca vuela, pudo controlar la química pero todavía no la física, eso lo entristece mucho, le hace correr una lagrima en su mejilla,  por suerte sus lentes tienen un sistema anti humedad que hacen que no las veamos, pero ahí están, llorando por todas las madres a las que quisiera llegar volando a ayudar pero no puede, todas las madres como su madre.


Fuentes:

Omega The Unknown
Mr Musculo
The Escapist


miércoles, 17 de diciembre de 2014

Bling, Bling


Caminando por calle Ramirez pensando que escribir en facebook pensé en La Cumbre del Mercosur, que se esta haciendo en mi ciudad Paraná, mi me cae bien, aunque, mientras tanto el boliche que fue concesionado por el Municipio y que fue elegido para hacer el cocktail y la fiesta para la prensa de La Cumbre, se promociona como "Una Noche en Nueva York" con bling bling con la camiseta creo de Carmelo Anthony en el medio y unas chicas que vaya uno a saber que representan ( "Una noche en New York city!", decía Sumo, y este afiche parece que hiciera una parodia porque a las chicas con todo respeto se las ve como las rubias taradas de la canción, la de la punta tiene el Empire State de cucurucho en la frente) entonces, pienso en las contradicciones, en evo jugando a la pelota las de las juventudes en la escuela hogar y después veo las fotos en el boliche (no de evo), si de los cancilleres y los periodistas y los funcionarios y arribistas de toda calaña, pintadisimos desesperados por la burbuja, los miga miga y las selfies y que yo que sé, todo bien que todo se mezcle, que sea una fiesta, no pido que se hagan un picnic a la canasta en las parrilla de la costanera, pero no seamos caretas.


jueves, 27 de noviembre de 2014

La quiebra


Eh! profe de "maricatura" me decían 10 años atrás los pibes de la nocturna en vez de "caricatura" jajj me parecía divertidisimo

Cuando Bimbo quiebre y los hijos de los dueños se deliren la guita de sus padres y la empresa pase a manos de los trabajadores y luego al estado y el estado venda acciones yo voy a comprar un par y cuando cambie la gestión la nueva crea que ya no es rentable y quiebre nuevamente y hagan un remate judicial yo voy a pedir para mi uno de esos hermosos camioncitos que tienen el osito. Ahora tengo que esperar, ya me paso con los de La Montevideana y no querría que me vuelva a pasar.

martes, 18 de noviembre de 2014

Somos como ese niño


Dos cosas me quedaron grabadas de cuando hice la secundaria católica qué me enseñaron los catequistas, una que en la casa de Jesús cuando era un niño había mucho silencio y se entendía con sus padres con solo mirarse porque se querían muchísimo, y la otra es la imagen de un niño en una playa que hace un pocito en la arena y que va con su balde a sacar agua del mar y le preguntan que esta haciendo y el les dice que sacando toda el agua del mar y metiéndola en el pozo y el catequista nos decía que el conocimiento de dios es inabarcable y que somos como ese niño. Después no me acuerdo mas nada.